Making of “El Examen Final” (IV) – Maquetando

Tras escribir, corregir e intentar publicar tradicionalmente «El Examen Final«, había tomado la decisión de autopublicarme. Lo primero que debía hacer era maquetar el libro para kindle y para libro de tapa blanda. Y muchas dudas me surgieron, que pude resolver gracias a otros blogs amigos (¡gracias!).

Entre mis referencias, a destacar Mariana Eguaras, que en su blog explica términos tan importantes como diferencia entre cubierta, portada y portadilla, y muchos otros. Una referencia obligatoria.

María, si alguna vez ves la primera edición de «El Examen Final», perdóname por no hacerte caso en todo. Todos los fallos de maquetación fueron míos.

Pruebas de impresión

Amazon cuenta con unas plantillas maravillosas de Word que te dan el marco perfecto para publicar una novela, con sus capítulos comenzando en página impar, sus márgenes, su portada, sus títulos, su índice y otras cosas. Ya está preparado con una fuente para el texto de las más útiles (Garamond). Tener conceptos básicos de maquetación, como los enumerados arriba, ayuda, pero es un buen principio.

El visor de Amazon

Amazon tiene un «book previewer» que te obliga a utilizar tras subir el libro maquetado y la portada.

Es un poco tedioso porque cada vez que subes una nueva versión se pone a procesarla, y no puedes ir al book previewer automáticamente. Pero es una herramienta muy muy muy (lo sé, me repito) útil. En primer lugar, por los errores que muestra a la izquierda: la primera vez que subí un documento me salieron más errores que luces en el coche de los Cazafantasmas: fuentes que faltaban, imágenes en baja resolución… Ojo, mientras quede un sólo error, no permitirá publicar.

Una vez solucionados los errores, el visor es muy útil. El hecho de que te muestre las páginas de dos en dos, como se vería al leer, te permite detectar principios de capítulo mal puestos, líneas huérfanas, páginas vacías, sangrías que faltan… Aunque pueda parecer tedioso, es muy importante recorrerse el libro completo y no dar nada por supuesto.

Opciones de impresión

Mi primera opción fue tamaño 6″ x 9″, portada mate, papel crema. Las opciones por defecto de Amazon KDP, un buen tamaño de libro. Maqueté con mucho mimo, repasé los guiones, las líneas huérfanas, los comienzos de capítulos en página impar, el índice, las tipografías de los títulos y los índices, y la imagen que aparece al principio de cada capítulo, y quedaron 260 páginas. Pedí una copia de prueba y esperé.

El índice en la primera prueba de impresión.

Cuando lo vi, mi reacción fue encontrada: satisfacción, pero mucho por mejorar. Las imágenes aparecían pixeladas; el tono amarillento de las páginas no me convencía; el tacto de la portada no me parecía agradable, y los colores me parecían apagados; y finalmente el tamaño me parecía muy grande. Sin saberlo, en la cabeza tenía la idea de un libro en formato bolsillo.

Así que me lié la manta a la cabeza para solucionar todos los problemas y me puse a ver videos en Youtube y leer artículos, estudiando las características de cada formato y cada opción. Finalmente, sin estar convencido y queriendo comprobarlo por mí mismo, volví a maquetar, esta vez en 5″ x 8″, hojas en blanco, cubierta brillante. Por supuesto, volví a repasar el guionizado y todo lo demás. Resultado: 340 páginas. Y aproveché y corregí los problemas con las imágenes. Pedí una copia de prueba y esperé.

Comparación de pruebas de impresión. En el pequeño se me olvidó quitar las guías de la portada, lo sé.

Se puede leer mucho, pero hasta que no se tienen los libros en la mano y se tocan, se palpan, se hojean, no se está seguro de lo que se quiere. Con las dos opciones a mi alcance, me quedó claro qué producto quería: 5″ x 8″, hojas en crema, cubierta brillante.

Una vez decidido el tamaño pequeño, comencé a saltarme todas las reglas de maquetación para reducir el número de páginas y reducir el precio del libro final. Entre las aberraciones que cometí, están (perdonadme, queridos lectores):

  • Arañé unos pocos milímetros a los márgenes. Si tienes el pulgar muy gordo, igual no te cabe en el margen exterior…
  • Cambié el tamaño de la tipografía general del texto de 12 puntos a 11,5 puntos. Al fin y al cabo es una edición de bolsillo.
  • Acepté manualmente algunas líneas huérfanas para evitar capítulos cuya última página tenían sólo una o dos líneas. Vale, lo correcto habría sido lo contario: añadir líneas para que esas páginas estuvieran más llenas.
  • Me salté la regla de los capítulos comenzando en página impar, eliminando más de veinte páginas en blanco. Aún me siento culpable por ello.

Y conseguí bajar a 310 páginas. Ni las 260 iniciales ni las 340 con una buena maquetación. El resultado, en la actualidad a la venta.

Maquetando la copia digital

Maquetar la copia digital me resultó mucho más sencillo. Primero, a partir del original en texto, generé un «epub», para lo que hay muchas herramientas. Así como prefería Microsoft Office para la edición de la versión física, utilicé la extensión «writer2epub» de OnlyOffice para la versión digital. Antes, eliminé las páginas en blanco, revisé las notas al pié, y alguna cosilla más.

Una vez exportado, comprobé el resultado. Primero pensé en pasarlo a «mobi» usando Calibre, pero he descubierto que Amazon lo convierte muy bien, así que es un paso poco necesario.

Tan importante la revisión del resultado en la web de KDP como con la copia en papel. En concreto, en mis pruebas en mi ordenador todo se veía muy bien, pero al subirlo a Amazon añadía un margen inmenso a los títulos de capítulo, que tuve que retocar editando el fichero epub a mano y cambiando un CSS dentro. ¿Suena técnico? Bueno, lo es, un poco…

Lecciones aprendidas de KDP

¿Qué aprendí durante el proceso? Muchas lecciones que también había leído en otros blogs y visto en Youtube. Un resumen para quien le pueda ser útil.

Sobre las opciones de impresión

  • El tamaño 5×8 es tamaño de bolsillo. El tamaño 6×9 es edición normal, también muy manejable. Las dos opciones son buenas, yo opté por el 5×8. Me queda por probar el 5,5×8,5.
  • Las hojas blancas son demasiado blancas, me recuerdan las ediciones de quiosco. Estaría bien un tono de color intermedio entre crema y blanco, ya que igual el crema parece demasiado oscuro, pero, puestos a elegir, prefiero el crema. Salvo quizá para libros técnicos.
  • Los colores quedan más vivos con la cubierta en brillo que en mate. También el tacto es más agradable, pero ésa es mi impresión personal.

Sobre la maquetación

  • Las plantillas para Microsoft Word de Amazon están bastante bien. Pero no subas el fichero final en ese formato. Súbelo siempre en PDF.
  • Utiliza el Print Previewer, te dará mucha información sobre los errores. Y recorre el libro entero cada vez que subas una nueva versión con mucho mucho ojo, no des nada por supuesto. Yo descubrí páginas huérfanas, encabezados mal puestos (por obra y gracia de la plantilla de Amazon y su gestión de las secciones), y alguna otra cosita menor.
  • Al guardar como PDF el resultado puede cambiar. En mi caso, aun marcando la casilla de «guardar todas las fuentes» de MS Word, había una que no me incluía; gracias al Print Previewer que me cantó. Y añadía ruido a las imágenes. ¿Solución? Editar el PDF después de creado, reemplazando imágenes, añadiendo fuentes embebidas. En mi caso uso el Master PDF Editor en la versión básica, no necesito más.
  • Si vas a insertar imágenes, si son dibujos con muchos detalles, que tengan mucha resolución. Si son logotipos, dibujos sencillos, y tal, si pueden ser vectoriales (svg) mejor, quedan menos pixelados. Puedes convertir una imagen en vectorial usando herramientas online como VectorMagic o Vectorize (ahora mismo no recuerdo con cuál me quedé, probé varias).
    Si tienen fondo blanco, elimínalo y añade transparencia, de ese modo eliminas ruido. Para editar imágenes yo utilizo GIMP pero hay muchas herramientas: Photoshop, etc..
    Por cierto, aquí está la Estrella de Shamash en vectorial:
La estrella de Shamash en formato vectorial.
  • Cuando se piden pruebas de impresión, el coste de envío es por mucho muy superior al de la impresión, incluso en el envío más lento, que es realmente lento. Supongo que allí hay negocio. Y no aplican descuentos por Amazon Prime. Aunque el coste se quede por debajo de los 5€, es fácil que las copias de impresión te salgan por más de 15€. Ah, y el envío es lento: incluso con la entrega en 1 día, puede costarle casi una semana.

Espero que estas conclusiones os sean de ayuda a los que pensáis en autopublicar. Parece mucho trabajo, pero os aseguro que no es nada comparado con el tiempo que se invierte en todo lo anterior, preparando, escribiendo y corrigiendo. Para cualquier duda, no dudéis en contactarme.

Impresión bajo demanda

Una última nota sobre la gran ventaja de la impresión bajo demanda de Amazon: en vez de imprimirse miles de libros que se distribuyen, cada pedido sale de la imprenta tras ser comprado. El toyotismo llevado a la publicación. Los que han comprado el libro habrán notado que raramente consiguen «entrega en 1 día»; quizá llegue en 1 día tras ser impreso, pero pasarán varios días hasta que el libro exista físicamente.

Pero vayamos a la ventaja: se puede estar cambiando el documento contínuamente. De hecho, gracias a lectores como la Sra. Sebastián que me ha pasado alguna errata como puntos que faltaban en notas al pie, el libro ha estado evolucionando contínuamente durante la primera edición. A pesar de todas las correcciones y los lectores cero, siempre se escapan detalles. Es algo que ocurre hasta en ediciones profesionales. Pero el fallo ya no está en miles de ejemplares, sólo en unos pocos.

Y, por supuesto, preparar una segunda edición es sencillo, aunque para mí será una segunda edición cuando haga grandes cambios de maquetación, cambie la portada, quizá corrija los defectos de maquetación conscientes aunque aumente el número de páginas… Quien sabe, quizá cuando llegue a los 100 ejemplares vendidos, que es un número redondo.

Un comentario

  1. Lo que has hecho no es otra cosa que «ajustes de maquetación». Si bien hay algunos parámetros clásicos de composición de libros, muchas veces hay que saltarse algunos de ellos porque las necesidades son otras: el libro debe tener menos páginas, hay que reducir costes, reducir el tamaño de letra si se reduce el tamaño del libro, etc.

    Felicitaciones por el trabajo hecho y la publicación del libro. Y ánimos con la segunda edición. 😀

    P.D. Gracias por la mención en la entrada.

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