miércoles, 30 de mayo de 2012

En el cine, prohibido hablar..., y chatear

Hace unas semanas estuve en los cines Alamo Drafthouse Rift de Austin. Me los habían recomendado porque sirven comida mientras ves la película y es una experiencia diferente. En esta época de crisis es un modelo de negocio diferente.
Una panorámica del patio de butacas
Fuente: The Media Stick-Up
Para mi sorpresa, es una experiencia diferente pero por muchos y muy nuevos motivos:
  • Espacio extra: entre fila y fila hay una mesa donde puedes apoyar los vasos y los platos, y un foso por donde pasan los camareros para servir durante la película sin molestar. Esto implica que hay mucho espacio.
  • Contenido extra: antes de la película, además de los trailers, el cine selecciona y proyecta una serie de contenidos relacionados con la película a ver. En mi caso, vi Avengers, y el contenido extra incluía el anuncio del niño Thor, este corto de Neil Patrick Harris (Barney para los que saben qué significa HIMYM) como un científico loco, este otro corto de How Should Have Ended... Y bastantes más.
Pero no penséis que el hecho de servir comida y bebidas significa que se vea mal la película. al contrario, en Alamo Drafthouse dicen que aman el cine (les da de comer) y tienen una estricta política de respeto, y prohiben hablar y mandar chatear durante la película.


El video que nos pusieron antes de empezar la película no fue este, pero fue muy claro: si alguien habla o chatea con el móvil, recibirá un aviso. Si sigue, se le expulsará. Si alguien te está molestando, levanta un papelito y acudirá un acomodador.

Y es que mandar mensajes con el móvil parece menos molesto que hablar, pero en una sala completamente a oscuras la luz de una pequeña pantalla es un imán para los ojos. Personalmente, ésta es una política que me gustaría que se extendiera.

2 comentarios:

dececon dijo...

Aquí no funcionaría. El tipo español es ruidoso por defecto y cree tener derecho a todo.
Aún así, me gustaría ir algún día a un cine así, como experiencia.

JR dijo...

A mi me gusta mucho el cine... y sin embargo no voy todas las veces que me gustaría, por la "lotería" que supone el/los compañeros de butaca que te pueden tocar: mascando chicle y haciendo pompas de manera ruidosa, "deglutiendo" inmensas bolsas de palomitas, etc... ¡No puedo imaginarme una experiencia como la de Austin en un cine español! (al memos, de momento...)

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